Recomendaciones de alimentación para gatos con sobrepeso
Gatos con sobrepeso: una vida menos feliz y más propensa a enfermedades
Cuando un gato tiene sobrepeso, su calidad de vida disminuye y se vuelve más vulnerable a enfermedades. Por eso, es fundamental prevenir que un gato esté gordo.
¿Cuándo se considera que un gato tiene sobrepeso?
Aunque existen guías de peso ideal para gatos de raza, estas son aproximadas y no tienen en cuenta las características individuales de cada animal. En el caso de los gatos mestizos, evaluar el peso ideal es aún más complicado debido a las diferencias significativas entre ellos.
Por ejemplo, un gato puede tener un peso ideal de 2,5 kg, mientras que otro, según su genética, puede estar perfectamente saludable con 5 kg. Esto supone una diferencia del 100 %.
Por lo tanto, es clave analizar a cada gato de manera individual, considerando factores como su sexo, edad, nivel de actividad y estado de salud. Lo ideal es consultar con un veterinario para determinar cuál sería el peso ideal o si tu gato está gordo.
En casa, se puede utilizar una báscula o guiarse por la apariencia: un gato sin cintura, con un abdomen colgante o con costillas difíciles de palpar tiene sobrepeso y debería perderlo.
¿Por qué tiene sobrepeso mi gato?
El sobrepeso puede deberse a varias razones, incluida alguna enfermedad. Por eso, nunca se debe iniciar una dieta sin antes consultar al veterinario. Sin embargo, la causa más común suele ser una alimentación inadecuada o excesiva.
Los gatos de interior son especialmente propensos al sobrepeso, ya que consumen menos energía que aquellos que salen al exterior. Si un gato doméstico recibe la misma cantidad de comida que un gato activo que recorre varios kilómetros al día, inevitablemente acumulará un exceso de energía que se transformará en grasa.
También puede ocurrir que, aunque la ración de comida sea adecuada, el exceso de premios o snacks no se tenga en cuenta en su balance energético.
Además, un alimento de baja calidad, que no se digiere bien o carece de los nutrientes esenciales, puede contribuir al sobrepeso. Por último, los gatos castrados suelen necesitar menos energía, lo que muchas veces no se compensa ajustando las porciones o el tipo de alimento.
¿Cómo puede adelgazar un gato?
Nunca reduzcas la cantidad de comida de tu gato drásticamente. Esto podría causarle carencias nutricionales o, en el peor de los casos, llevarlo a consumir sus reservas de grasa. Aunque suene positivo, el problema es que esa grasa se acumula en el hígado, causando daños graves.
En su lugar, reflexiona sobre las posibles causas del sobrepeso. Si el veterinario descarta problemas orgánicos, revisa los hábitos diarios del gato:
- ¿Está comiendo demasiado?
- ¿Tiene suficiente actividad o necesita un compañero de juegos?
- ¿Está aburrido y necesita más entretenimiento?
- ¿Podrías dedicarle más tiempo para jugar?
- ¿Es necesario cambiar su alimentación?

